viernes, 22 de mayo de 2015


"Si va usted a quererme, hágame el favor de quererme sin peros. Dígame “La quiero”.
Y punto.
Sin peros en la lengua.
Y si no es así, vaya por donde vino y gaste sus peros en otra que los quiera.
Y cuando ya no le quede ninguno, venga y búsqueme, pero sin peros, que espero que me encuentre."


-Irela Perea.
"¿Oxígeno? 
No. 
Yo no pienso ser tu oxígeno. 
Yo anhelo quitártelo, 
robarte respiros, 
arrancarte suspiros, 
romperle el ritmo 
a tu respiración, 
entrecortarla, 
acelerarla, 
y durante muchos instantes, detenerla. 

Yo no pienso darte vida, 
quiero acompañarte a comprobar que estás vivo."

"La decisión del primer beso es la más crucial de cualquier historia de amor,
porque contiene dentro de sí la rendición."

-Emil Ludwig
Te amé tanto...
Que sólo lo supe hasta que me descubrí dándote lo mejor de mí.

"Me doy cuenta de que si fuera estable, prudente y estático viviría en la muerte.
Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales,
porque ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante."

-Carls Rogers.

viernes, 1 de mayo de 2015

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Centro de Tlalpan.
Chapultepec.
Atzalan.
Cuetzalan.
Museo de Arte Moderno.
Perú.
Jardín Botánico Sir Edward James.
Garibaldi.
Irlanda.


No trates de entenderla,
no le reclames nada,
no quieras herir su ego,
no la llames tanto.
Dale todo luego,
deja que te extrañe,
enséñale a confiar de nuevo.
Tú no sabes cuántos tormentos
ha vivido y tal vez
ella no quiera contarte
para evitar decepciones,
sólo llénala de amor,
ella se ha sentido sola
y vacía constantemente.
En el espejo tal vez
ella no se encuentre hermosa,
tú díselo aunque ella no lo crea,
le gusta escucharlo.
Escríbele cartas, canciones, poemas;
insiste si sabes que lo vale,
ella puede volver a tener esperanza.
No le des tregua,
quédate hasta que te quiera.
La constancia es un arma letal,
si ella no quiere que te vayas
quizás no te lo diga,
y te dará señales,
no trates de entenderla,
abrázala y en tu pecho
recarga su cabeza,
bésale las mejillas y el cuello.
Dile que su aroma te recuerda
a bosques y senderos de flores,
no la hieras,
ninguna mujer lo merece,
sólo llénala de amor,
y aunque ella tema
sé sutil,
no trates de entenderla.

Quetzal Noah.